El 15 de abril, el martirologio de la Iglesia celebra a san Abundio de Roma, un clérigo romano que en el siglo VI se desempeña como mansionario en la Basílica de san Pedro, en el Vaticano.
Según la RAE, el término mansionario define a un eclesiástico que vive dentro del claustro, desarrollando un oficio que algunos estudiosos definen como portero.
Pero este hombre tiene, entre otras responsabilidades, hacer el aseo del templo, mantener las luminarias, encender y apagar las lámparas y las velas, tocar las campanas y tener preparado el altar con todo lo necesario para las celebraciones litúrgicas. Deberes muy similares a los que desempeña un sacristán en nuestros días.
Lo poco que sabemos de él se encuentra en la obra Diálogos, escrita por el papa san Gregorio Magno, quien lo describe como un hombre humilde y piadoso.
Es recordado y venerado como un santo por su profunda vida espiritual y disposición para ayudar a los necesitados, virtudes que lo convierten en un ejemplo que seguir sobre la importancia de la fe, la humildad y la caridad.
Se cuenta que realiza varios milagros durante su vida. Uno de los más conocidos es el de haber curado a un niño enfermo que había sido abandonado por sus padres. Otro milagro que se le atribuye es haber resucitado a un hombre que había sido enterrado vivo.
Desafortunadamente, la fe y la dedicación a su religión finalmente lo llevan a la muerte durante las persecuciones del emperador Diocleciano en el año 303 d. C., cuando es arrestado, torturado y finalmente decapitado.
Además de honrar a este santo, sería muy oportuno proponer que, en esta fecha, nuestras autoridades eclesiásticas instituyan el Día del Sacristán, como un modo de valorar, destacar y agradecer a los sacristanes, hombres y mujeres que ejercen este servicio en nuestras catedrales, santuarios, parroquias, capillas y comunidades religiosas, estando a cargo de la sacristía y preparando diariamente lo necesario para las celebraciones litúrgicas.
Que tengan una Feliz Pascua de Resurrección. ¡Aleluia, Aleluia!
En Jesús, María y Pablo,
El Director.