Motivación de entrada
La liturgia de hoy nos llama a producir frutos dignos de penitencia y conversión. La eucaristía, que nos preparamos a celebrar, es el lugar de la espera y de la presencia del Señor.
Acto penitencial
Hoy pedimos perdón por no haber acogido a nuestros hermanos con los mismos sentimientos de Cristo.
Lecturas bíblicas
Primera lectura: Baruc 5, 1-9.
El profeta anuncia la alegría a Jerusalén, porque Dios viene a ella para siempre.
Segunda lectura: Filipenses 1, 4-11.
San Pablo exhorta a vivir una vida transparente y llena de buenas obras, para prepararse dignamente a recibir al Señor.
Evangelio: Lucas 3, 1-6.
Juan el Bautista entra en la historia de la salvación y nos invita con fuerza a enderezar los caminos del Señor y convertirnos a él.
Oración de los fieles
Presentación de las ofendas
A la espera del Señor que viene, le presentamos el don de nuestras vidas: éxitos y fracasos, penas y alegrías. Lo hacemos cantando.
Comunión
Cristo viene a nosotros y se nos da a modo de comida. Vayamos alegres a su encuentro, a la espera, de su venida definitiva.
Despedida
El cristiano es el hombre de la espera y de la esperanza. Hoy nos preguntamos, junto a san Alberto Hurtado: ¿”Qué haría Cristo en mi lugar”? ¿Qué puedo y debo hacer a la espera de su venida?