La misericordia de Dios se manifiesta frente a la miseria de quien no puede negar su pecado. La pobre mujer no oculta su situación ni hace promesas de una vida virtuosa en el futuro. Jesús la salva y la perdona. Es él quien le pide que se vaya y no peque más. Así es el amor de Dios: a cuanto más pecado y miseria, más perdón, pero al mismo tiempo una invitación a convertirse.
“La Reflexión Dominical” es un espacio que, a la luz del Evangelio del domingo, entrega un mensaje de fe, en la voz del padre Aderico Dolzani, de la SOCIEDAD DE SAN PABLO. Si te interesa difundir estas cápsulas a través de algún medio radial, escríbenos a webmaster@sanpablochile.cl