En su reciente catequesis, el Papa Francisco reflexionó sobre el episodio evangélico de Zaqueo, resaltando la misericordia de Dios y la importancia de la conversión personal.
El Santo Padre comenzó recordando que Zaqueo, jefe de los publicanos y hombre rico, representaba a aquellos que, a los ojos de la sociedad, parecían irremediablemente perdidos. Sin embargo, el deseo de ver a Jesús lo llevó a superar sus limitaciones y a subirse a un árbol, sin imaginar que el propio Cristo lo llamaría por su nombre y se hospedaría en su casa.
«Jesús sigue descendiendo a los infiernos de hoy, a los lugares de guerra, al dolor de los inocentes, al hambre de los pobres«, afirmó el Papa, señalando que Dios busca siempre a aquellos que están perdidos, sin importar su historia o pecados.
Francisco también destacó la reacción de Zaqueo tras el encuentro con Cristo. No solo sintió alegría, sino que tomó una decisión concreta de cambio: devolver el cuádruple de lo que había robado y compartir su riqueza con los pobres. «No se trata de un precio a pagar, porque el perdón de Dios es gratuito«, aclaró el Obispo de Roma, «sino del deseo de imitar a Aquel por quien se ha sentido amado».
En su mensaje final, el Pontífice invitó a todos a no perder la esperanza, a cultivar el deseo de encontrar a Jesús y a dejarnos alcanzar por su misericordia. «Dios nos busca en cualquier situación en la que nos hayamos perdido«, concluyó.
Con este mensaje de cercanía y amor, el Papa Francisco nos recuerda que nadie está fuera del alcance de la misericordia divina y que siempre es posible un nuevo comienzo.
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